He decidido darle vida a este blog.-¡otra vez!-dice la voz en off.- con un nuevo proyecto, una pestaña aparte del mundo Bilz y Pep’s, este proyecto se llama: Por la Fuerza de la Naturaleza, el cual busca reflexionar y aprender de los elementos que constituyen nuestro entorno natural, de manera de ir generando una identidad ecológica y una mayor comprensión de los paisajes que habitamos y los seres vivos con los que convivimos.Estoy convencida en la palabra como arte revolucionario, así tal cual, con todo el color del mundo, como antes escribí en alguna nota: ¿Quien dijo que una imagen vale más que 1000 palabras? Una imagen no es nada sin palabras, como la historia sin contexto, la vida necesita ser contada.
Así es como nace esta nueva idea, ante un mundo mediático, rápido, que no le gusta mucho leer y ahora con el boom del instagram, en pocas palabras nos creamos todo un discurso ecológico, sin realmente entender las relaciones y conexiones de nuestros universos ecológicos.
¡Universos ecológicos! Estamos llegando al plan querido Pinky
La crisis actual ante el menosprecio de nuestro entorno natural, es algo que me vengo preguntando desde muy pequeña. Hoy creo que estas preguntas comienzan a tomar brillo, es en la profunda reflexión en donde las respuestas se van interconectando, como las redes de los ecosistemas, y de nuestra historia, vamos forjando una identidad ecológica, que nos devuelve el alma al cuerpo, nos da sentido a la vida, y nos brinda una infinita capacidad de asombro, que no nos da tiempo al aburrimiento, la vida es corta y el aprendizaje infinito.
Aprendizaje infinito profundo y reflexivo: El entendimiento es uno de los sentimientos quizás más excitantes del mundo, lo que pasa es que no nos enseñaron a entender, lo cual es contrario a aceptar y conformarse con lo que alguien sobre la cadena jerárquica nos enseña, ya sea un profesor, un padre, un maestro de yoga, un doctor. Y en la escucha obligada, sin inducir a la reflexión del casi monologo de la persona que tenemos al frente, lleva a la distracción: pues ya no me parece interesante aquel vómito de información, del cual no soy parte. Se podría decir lo mismo de la lectura, pero aquí, el rewing, la pausa, y la voz en off siempre existió.
Construyendo una identidad ecológica: Comprender el mundo que nos rodea y nos da vida es esencial para comprendernos a nosotros mismos, y es una gran pieza faltante en nuestro puzzle. Estamos tan ensimismados, que nos cegamos del mundo natural que nos rodea y es parte intrínseca de quiénes somos y de lo que somos en esta vida. Comprender y recrear nuestra propia red de aconteceres y de nuestro legado nos permite darle forma a esa imagen plana como el papel, entender el pasado cultural y natural de nuestro entorno, nos permite rellenar esos vacios existenciales, que nos llevan al éxtasis del entendimiento, cuando en la reflexión conectamos las partes, piezas de las que somos parte y nos damos cuenta que no estamos aislados.
Irónica es la vida que para darse cuenta del entorno que nos rodea debemos encontrarnos con nosotros mismos, en la soledad comprendemos que no estamos solos, que somos parte del todo, que el todo es cíclico y que en el reflejo de nuestra inquietudes están las respuestas que buscamos.
“Cómo el águila de la inteligencia puede darse caza a si misma en su reflejo?”
El árbol del conocimiento – Maturana y Varela
La apuesta: Mi inquietud nace de aquel mundo mediático, del que también soy parte, de otra forma no tendría como dar cuenta de aquello, aquel en que la imagen sigue valiendo más que las palabras, ante eso nace “Por la Fuerza de la naturaleza”, un juego de palabras ante un pésimo emblema nacional, el cual es reflejo de nuestra historia y educación hasta ahora.
Por otro lado #Revolucióndetinta es la firma de mi trabajo como escritora, en la cual pretendo aportar a este cambio de paradigmas del que muchos, ya somos parte.
¿Cómo? A través de imágenes que nos dan una perspectiva plana de nuestro entorno natural y sus elementos, podemos darle dimensión con las palabras, contar la historia detrás de un paisaje, más allá de nombrarlas y contabilizarlas, llevar a la comprensión de la formación de nuestro entorno, y con ello de nosotros y darnos esa identidad ecológica tan perdida en estos días de selfies y preocupaciones humanas.
La idea y la invitación es a activar nuestra vista a esos elementos que componen los distintos entornos naturales, y contar su respectiva historia, mas allá de un nombre, la identidad está en la historia y la conexión con nosotros, ese elemento esta ahí al igual que nosotros, compartiendo el mismo espacio, lo interesante es descubrir que nos une dentro del mismo espacio.
A modo de ejemplo: Líquenes! Están por doquier, aunque difícilmente en las burbujas humanas, debido a los gases tóxicos, principalmente en dióxido de azufre que al respirar (los líquenes), el gas se cola por los estomas,destruyendo la clorofila e interrumpiendo el proceso de fotosíntesis. Es por eso que se les llama bioindicadores ambientales, no logran sobrevivir a ambientes tóxicos, pero son esenciales para la colonización de nuevos espacios, por ejemplo cuando un glaciar retrocede y queda la roca desnuda, allí es donde habitarán ellos por primera vez, haciendo patria absorberán los nutrientes de las rocas, aquellos pequeños son capaces de disolver los elementos de la roca! Liberando los nutrientes y minerales para que otras formas de vida puedan surgir, hasta que eventualmente un bosque completo podría poblar el espacio donde antes había roca desnuda.








