Este cuento-realidad que quiero contar tiene relación con un oso, cuando apenas llegue a Canadá me fui a vivir al bosque a un pequeño pueblito llamado "Squamish", que es conocido por los escaladores a nivel mundial ya que al frente del pueblo aparece una pared de granito de 600 metros, completamente vertical, ademas de ser la capital outdoor de Canadá, lo que es una gran etiqueta para un país como este, donde "outdoor" es lo que más tiene.
Esta pared de granito esta dentro del parque provincial Stawamus Chief, el parque cuenta con un camping, que se llena de escaladores en verano y gente de todas partes del mundo. Hay que pagar $10 CAD por noche si te quieres quedar a dormir. El sector cuenta con un par de baños o mejor dicho letrinas, mesas de picnic, (las mismas del oso yogui) un sector de slack line, lockers anti-osos para guardar tu comida, colonia, bloqueador, pasta de dientes, y todo lo que pueda atraer el apetito del oso ¡Pero! no hay ducha, para eso tienes dos opciones: ir al centro recreacional del pueblo, que esta algo alejado y si no tienes auto debes hacer dedo o ir al Homeless shelter (hogar de vagabundos y escaladores dirtbags* como yo en ese entonces), donde además no pagas nada.
Ahora viene lo entretenido: los contrates. Señor lector@ debe comparar como empieza y termina esta historia, a propósito de los últimos artículos que he visto aparecer acerca de mujeres que viajan solas, creo que nunca le di mucha importancia pero al parecer llama la atención viajar sola. A raíz de esto, debo decir que estos viajes siempre traen un proceso de transformación ENORME, estas poniendo a prueba tus instintos a cada minuto, confiándole tu suerte al destino y pensando cual será la decisión mas acertada, si uno no de cuenta del proceso y solo del suceso la gente queda con la idea de que estas loca, eres "super-woman" o eres extraterrestre, pero contarles por el proceso de cambio que pasaste para llegar a eso te convierte en en una humana común y corriente que lucha con sus miedos y por supuesto también tu puedes, es cosa de "mandarle".
Los primeros dos días en Squamish, me quede en una hostal, dure una noche en camping del Chief, me sentí sola y apartada del mundo, mi ingles no era nada bueno y había conseguido un trabajo de mucama, el trabajo me quedaba algo lejos: 40 minutos en bicicleta o hacer dedo. No tenia mucho dinero ahorrado, me fui de Chile con algo así como 1500 CAD, no podía estar por mucho mas en la hostal, debía moverme.
Decidi aprovechar el verano y trabajar de mucama 2 días por semana, con lo que podía costearme lo poco que gastaba (comida, magnesio y cervezas). Las siguientes dos o tres semanas las pase entre el camping del chief y la casa que unas amigas chilenas cuidaban.
En eso conocí al "Isra" un hippie español que se quedaba en el bosque, donde no pagaba y estaba cerca del pueblo, y decidí mudarme con mi carpa al "hippie camp".
El hippie camp, era un camping ilegal inventado por los escaladores dirtbags, aquellos que no querían pagar 10 dolares la noche y deseaban estar cerca del pueblo para realizar compras e ir al hogar de vagabundos a buscar la comida que les sobrara, tomar una ducha o bañarse en el río y lavar ropa gratis.
El problema era que en Canadá acampar en cualquier lado puede ser peligroso, porque hay muchos animales dando vuelta, entre eso los osos, por lo que debía dejar toda mi comida arriba en un árbol.
Paso la primera semana en el hippie camp sin problemas, tenia un poquito de miedo al principio y siempre que llegaba sola, me ponía a hacer ruido cantando, silbando o aplaudiendo, en eso llego un día muy confiada porque iba acompañada de dos amigos y uno de ellos "Fafifo" hace un gesto como de querer salir corriendo y empieza a retroceder rápidamente hasta encontrarse conmigo y alguien dice - ¡el oso! mientras Diego hecha al animal, todo eso en un santiamén y cuando llego a la "escena del crimen"el oso ya había desaparecido y no lo ví :(. Pero sí vi una bolsa de comida rasgada en el suelo, fideos, restos de comida también en el suelo y unas mordidas de oso en un envase rojo de plástico muy duro de romper que todavía conservo.
Todavía me pregunto si mordió eso ultimo por qué era un oso novato o estaba ebrio con las cervezas que tomó de mi bolsa.
No sabía que los osos escalaban y tan bien, había dejado marcadas sus largas y mortales uñas en el árbol. Debía hacer un nuevo sistema, los chicos de Mexico, me dijeron que ya había un viejo sistema montado, era una cuerda que unía dos arboles a 7 metros de altura, donde habían unas poleas para poder subir y bajar la comida, ahora el oso no podía alcanzar mi comida, a menos que le salieran alas.
Durante esa semana, tuvimos mas encuentros con el oso, pero yo no vi ni uno, ya estaba ansiosa, si hay algo que deseaba ver en Canada era un oso (y un topo de nariz estrellada que es como tratar de encontrar un Monito del monte en Chile, para el que le este hablando en chino no importa, le puse fotos) hasta que un día estábamos comiendo y compartiendo con varios amigos en el bosque del hippie camp y lo veo: estaba frente a mi, a unos 5 o 6 metros, era un poco mas alto que un perro grande, pero era el doble que yo de ancho, y me miraba con mucha tranquilidad, por lo que parecieron segundos sostuve su mirada y luego el miedo me vino y grite: ¡El oso! En instantes los demás miraron y levantaron la voz para que el oso se fuera y el oso desapareció. Ese fue mi primer encuentro.
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| Topo de nariz estrellada y Monito del monte. |
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| ¡Así fue! Tal cual como miras la imagen, con la cuchara latiendo a mil y por instantes perdida en esos ojitos negros tan inocentes e intimidantes. |
Me empece a acostumbrar a la vida en el hippie camp, me bañaba en el río y me iba a tomar una ducha oficial cada 3 días al hogar de vagabundos, casi no gastaba dinero más que en comer, me acostumbre a hacer dedo y dedicaba todos mis días a escalar, nada más importaba.
Un día en la mañana dormía plácidamente cuando unos ruidos muy sutiles me despertaron y luego un estornudo al lado de mi cabeza sonó, no podía ver quien era porque yo estaba dentro de mi carpa, pero sabía que era el oso, ningún humano estornudaría de esa forma, se sentían sus pasos al romper las ramitas, mientras yo estaba con taquicardia dentro de la carpa, empece a agitar bruscamente mi casa para asustar al oso, me quede en silencio y al poco rato lo deje de sentir.
Otro día me desperté muy dormida y salí con los ojos cerrados de mi carpa, hago el gesto para estirar mis brazos hacia arriba y bostezar, cuando siento que algo me mira y me doy vuelta, a menos de 3 metros estaba el oso. Nuevamente sostuve la mirada para apreciar el encuentro con alguien completamente salvaje, que no sigue ordenes humanas, pero si las leyes de la naturaleza, me sentía pequeña y grande a la vez no tenía ningún poder, el animal podía hacer lo que quisiera conmigo, no hay forma de escapar, pero en sus ojos no había agresividad y no se si es por la adrenalina o porque aquellos encuentros son energéticamente tan poderosos, tan ancestrales a lo que alguna vez fuimos, que me sentí recargada de energía todo el día y aun hoy, cuando el recuerdo se viene a la mente.
Disfruto mucho de la soledad humana del bosque para observar y disfrutar la compañía de otro tipo de vida, he tenido encuentros mágicos con animales anteriormente en Chile, pero nunca con un animal tan grande, que es capaz de matarme con facilidad pero al fin y al cabo cada encuentro ha sido similar, me conectan con el árbol, la planta, el insecto o animal. Con la diferencia que los encuentros que tuve con el oso durante mi tiempo en el hippie camp, me llenaron de sabiduría y recobraron mi instinto, el sentirse pequeña en la naturaleza siempre es bueno,nos da una bofetada de humildad, pero mejor es sentirse parte, yo sentía que era parte del bosque y compartía con respeto y admiración la casa del Sr. Oso.
cumpleaños en la roca
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| Me da un poco de vergüenza esto foto. Esto fue obra del Oso, no sabía que eran tan buenos escaladores y por culpa de mi ignorancia y descuido este fue el resultado.Estas son las cosas que no deben repetir! jaja |
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| Pasando la lluvia con Isra. A dejar bien cerrado el auto para que no se entren los ratones |
Vista del Chief desde el Hippie Camp
El sistema anti osos
El río de mi casa temporal
Mi casa y yo, esencial compañera de viaje
Escalador dirtbag*: termino muy usado en norteamerica para esa gran población de escaladores que tratamos de extender nuestros viajes escaladores por el máximo tiempo posible, gastando literalmente el mínimo .No lo defiendo con orgullo, pero tampoco lo contrario, ser dirtbag te enseña a disfrutar lo simple de la vida en todo su esplendor.












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