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Recientemente apareció un pequeño artículo en Publimetro acerca del “boom” del consumo orgánico en Chile y es que cada vez más personas están siendo consientes sob
re la calidad de los alimentos que comemos y como estos influyen en nuestro cuerpo. Pero será esto suficiente para el medio ambiente? ¿Cómo se encontrara Chile con respecto al mercado orgánico mundial?Estando aquí en Canada, me he tomado el tiempo para hacer algunas averiguaciones al respecto y es que basta ir al supermercado para darse cuenta de la importancia que tiene la alimentación orgánica para este país, o más bien la provincia en la que me encuentro: British Columbia. Si tu elección es lo sano, puedes ir a un supermercado y comprar todo lo que desees: shampoo, jabón, chocolates, pasteles, leche, mantequilla, hasta cervezas orgánicas. También hay carnicerías que ofrecen opciones orgánicas de granjas certificadas en donde los animales no solo son libres, también se alimentan de productos orgánicos.
También hay otros aspectos importantes a considerar en esta naciente “economía verde” que se esta viviendo en todo el mundo. Uno de los puntos fuertes que se puede ver aquí es el consumo local y el “Fair Trade” o Trato justo. No basta con consumir orgánico si nuestro producto viaja 5000 km hasta nuestro plato o si pagamos una suma considerable por un producto que no recibió un pago justo hacia los trabajadores.
El gobierno de la provincia de British Columbia, tiene un programa que destina 2 millones de dólares anuales a promover el consumo local a través de campañas publicitarias, apoyo a asociaciones, ong’ s, grupos indígenas, entre otros. La meta es llegar a vender 14 billones de dólares en productos locales para el 2017. En parte, gracias a este apoyo los productores pueden competir con las grandes marcas en los supermercados. Los supermercados locales también apoyan los productos locales y en el etiquetado de los productos se destaca el origen de este, lo mismo con los productos que han viajado desde África o Sudamérica pero que cumplen con el “Fair Trade”.
En comparación con Chile, podemos ver que el mercado orgánico se esta imponiendo cada vez mas, pero la falta de leyes exitosas que brinden apoyo al mercado local es todavía un desafio y un problema a la hora de encontrar productos locales orgánicos. El otro punto importantísimo a considerar es que aquí, en BC, no es que se promueva el “comprarverde” ( un disfraz del capitalismo para que sigas comprando, solo que ahora compras “verde”), todo Vancouver y otras ciudades dentro de la provincia están rodeados de huertos urbanos en las plazas en donde la gente puede arrendar un área para cultivar, muchas de estas áreas son “libres de pesticidas” y el manejo del compost son solo residuos orgánicos, y si vas observando las casas te darás cuenta que muchas de ellas cuentan con huertos en sus patios.
A mi parecer a Chile le queda un largo camino por recorrer, no basta con consumir orgánico para ser más verdes, este es un pequeño paso si queremos una vida más saludable y libre de contaminación debemos preocuparnos por la salud de nuestro planeta, no podemos actuar de forma individual pensando que esto no repercutirá en nuestra salud, ya que vivimos en un mundo en que todo está interconectado.
El consumir orgánico, no solo ayuda a nuestro cuerpo, también al medio ambiente. La agricultura industrial ha provocado daños irreparables en la naturaleza, ha destruido ecosistemas por completo, ha arrasado con bosques, tribus, animales y plantas que llevan más tiempo que nosotros en la tierra y ha contaminado ríos y lagos.
re la calidad de los alimentos que comemos y como estos influyen en nuestro cuerpo. Pero será esto suficiente para el medio ambiente? ¿Cómo se encontrara Chile con respecto al mercado orgánico mundial?Estando aquí en Canada, me he tomado el tiempo para hacer algunas averiguaciones al respecto y es que basta ir al supermercado para darse cuenta de la importancia que tiene la alimentación orgánica para este país, o más bien la provincia en la que me encuentro: British Columbia. Si tu elección es lo sano, puedes ir a un supermercado y comprar todo lo que desees: shampoo, jabón, chocolates, pasteles, leche, mantequilla, hasta cervezas orgánicas. También hay carnicerías que ofrecen opciones orgánicas de granjas certificadas en donde los animales no solo son libres, también se alimentan de productos orgánicos.
También hay otros aspectos importantes a considerar en esta naciente “economía verde” que se esta viviendo en todo el mundo. Uno de los puntos fuertes que se puede ver aquí es el consumo local y el “Fair Trade” o Trato justo. No basta con consumir orgánico si nuestro producto viaja 5000 km hasta nuestro plato o si pagamos una suma considerable por un producto que no recibió un pago justo hacia los trabajadores.
El gobierno de la provincia de British Columbia, tiene un programa que destina 2 millones de dólares anuales a promover el consumo local a través de campañas publicitarias, apoyo a asociaciones, ong’ s, grupos indígenas, entre otros. La meta es llegar a vender 14 billones de dólares en productos locales para el 2017. En parte, gracias a este apoyo los productores pueden competir con las grandes marcas en los supermercados. Los supermercados locales también apoyan los productos locales y en el etiquetado de los productos se destaca el origen de este, lo mismo con los productos que han viajado desde África o Sudamérica pero que cumplen con el “Fair Trade”.
En comparación con Chile, podemos ver que el mercado orgánico se esta imponiendo cada vez mas, pero la falta de leyes exitosas que brinden apoyo al mercado local es todavía un desafio y un problema a la hora de encontrar productos locales orgánicos. El otro punto importantísimo a considerar es que aquí, en BC, no es que se promueva el “comprarverde” ( un disfraz del capitalismo para que sigas comprando, solo que ahora compras “verde”), todo Vancouver y otras ciudades dentro de la provincia están rodeados de huertos urbanos en las plazas en donde la gente puede arrendar un área para cultivar, muchas de estas áreas son “libres de pesticidas” y el manejo del compost son solo residuos orgánicos, y si vas observando las casas te darás cuenta que muchas de ellas cuentan con huertos en sus patios.
A mi parecer a Chile le queda un largo camino por recorrer, no basta con consumir orgánico para ser más verdes, este es un pequeño paso si queremos una vida más saludable y libre de contaminación debemos preocuparnos por la salud de nuestro planeta, no podemos actuar de forma individual pensando que esto no repercutirá en nuestra salud, ya que vivimos en un mundo en que todo está interconectado.
El consumir orgánico, no solo ayuda a nuestro cuerpo, también al medio ambiente. La agricultura industrial ha provocado daños irreparables en la naturaleza, ha destruido ecosistemas por completo, ha arrasado con bosques, tribus, animales y plantas que llevan más tiempo que nosotros en la tierra y ha contaminado ríos y lagos.
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